viernes, 7 de agosto de 2009
_running.jpg)
oso grizzly
El oso pardo (Ursus arctos) es una especie de mamífero carnívoro de la familia de los úrsidos propio de Eurasia y Norteamérica.
Descripción
Es un habitante característico de los bosques maduros de Europa, Asia templada y América del Norte. En este vasto territorio aparece bajo cierto número de subespecies, que se diferencian unas de otras por la coloración y el tamaño, hasta tal punto que antiguamente se les consideraba como especies autónomas. Podemos citar, por ejemplo, a los grandes grizzlys (Ursus arctos horribilis) y el Kodiak (Ursus arctos middendorffi); este último es la raza de mayor tamaño.
Su longevidad es de 25 - 30 años (máximos conocidos de 34 años en estado silvestre y 47 en cautividad). Tiene una longitud corporal que varía de 1,50 - 2,95 m, dependiendo de la subespecie, y una altura en la cruz de hasta 1,30 m. Su peso también varía, desde los 100 hasta los 675 kg. El color es muy variable de un individuo a otro. Puede variar entre el marrón muy oscuro y el dorado claro, pasando por diversas gamas de grises. Las crías suelen presentar un collar blanquecino más o menos amplio alrededor del cuello, marca que habitualmente desaparece a partir de la primera muda al año de edad, pero puede quedar algún resto en los adultos. El pelaje se renueva una vez al año, en la época estival. La visión no la tiene muy desarrollada; comparada con otros sentidos, aunque sí puede ver en color durante la noche. A larga distancia reconocen formas pero no detalles, y detectan mucho mejor animales u objetos en movimiento que inmóviles.
En algunas situaciones desfavorables pueden erguirse sobre sus patas traseras para aumentar su campo de visión. Su oído es extremadamente agudo y desarrollado al igual que el olfato, que es excelente, finísimo y, sin duda, su sentido más desarrollado y el que más les ayuda en su vida cotidiana. Gracias a él pueden detectar a larga distancia muchas de sus fuentes de alimento y también el estado sexual de otros ejemplares durante la época de celo. Sus mandíbulas tienen 4 caninos o colmillos, puntiagudos y robustos como los de otros carnívoros. Sin embargo, la presencia de incisivos aptos para cortar hierba y tallos, y de molares amplios y aplanados capaces de triturar alimentos de origen vegetal, hacen que la dentadura de este carnívoro esté perfectamente adaptada a un régimen omnívoro.
Reproducción
Osa parda con sus oseznosLos osos alcanzan la madurez sexual entre los 3 y los 5 años, son polígamos y su celo tiene lugar entre mayo y julio. En las hembras, la cópula provoca la ovulación -en lenguaje técnico se llama "ovulación inducida"-, lo que incrementa sus posibilidades de quedar preñadas. La implantación es diferida; es decir, el óvulo fecundado flota libremente en el útero y no se implanta hasta el otoño; sólo entonces comienza la verdadera gestación, que dura unos dos meses. En plena hibernación en el mes de enero y en la seguridad de la osera, la hembra pare de una a tres crías, excepcionalmente cuatro, que pesan al nacer unos 350 g, y los oseznos alcanzan los 20 - 25 kg al cumplir su primer año de vida. Viven con la madre aproximadamente un año y medio. El intervalo entre dos partos es de, al menos, dos años.
Distribución
Está distribuido por amplias zonas de Europa, Asia templada y norte de América, pero con una población desigual y fragmentada en pequeños núcleos.
Alimentación [editar]Los osos son omnívoros: en primavera y otoño su alimentación es sobre todo vegetal, pero también aprecian las carroñas. Su alimento preferido son los panales de miel. Además cazan pequeños vertebrados e insectos y, en el momento de remonte de los salmones en los ríos, se hacen pescadores, concentrándose cerca de las orillas. Algunos individuos se especializan en la captura de grandes presas, sobre todo ciervos y algunos otros ungulados.
Costumbres
Los osos pasan el invierno en un estado de hibernación, utilizando la mayor parte del tiempo en prepararse para el letargo invernal, guardando en los tejidos adiposos un 75% de la energía obtenida de los alimentos. En las últimas comidas antes de la hibernación ingiere hierbas y tierra junto a la comida para que se mezcle con la saliva formando un bolo alimenticio que al llegar al intestino grueso colapse el orificio secretor e impida su salida. Gracias a ese "tapón" los alimentos se van amontonando para que así, aparte de la grasa acumulada, también se puedan extraer nutrientes realizando la digestión, eso sí, de una forma más lenta. También utilizan tierra y hierba para acomodar sus madrigueras, en las que duermen con un sueño entrecortado, sin variaciones en su temperatura corporal. Cuando despierta, la obstrucción se expulsa sin problemas y es también en este período cuando los osos paren (diciembre, enero) y comienzan a criar a sus hijos.
Las hembras suelen moverse por áreas de algunas decenas de km² que utilizan de forma intensa. Por el contrario, los machos tienen grandes áreas de campeo, que engloban las de varias hembras. Un macho adulto radiomarcado en el actual Parque Regional de Riaño (León) se movió durante cuatro años por una extensión de 2.447 km². La calidad del hábitat tiene una notable influencia sobre la extensión del área de campeo. Los ejemplares que viven en los bosques boreales de coníferas -mucho menos productivos que los bosques caducifolios templados más típicos de España- tienen áreas de campeo mucho mayores. Por ejemplo, los machos estudiados en Suecia y Noruega se mueven por extensiones de 5.430 km² de media, mientras que las hembras tienen áreas de campeo medias de 345 km².
El oso grizzly (Ursus arctos horribilis) es una de las subespecies del oso pardo (Ursus arctos) más grandes del planeta.
Tamaño
Es el tercer oso más grande del mundo. Esta subespecie de oso pardo mide 2.13 m de altura en posición bípeda y pesa en promedio unos 380 kg. Algunos registros de osos dieron más de 500 kg de peso. Las hembras miden hasta 1.50 m de alto y pueden pesar 270 kg, notoriamente más pequeñas.Uno de los osos mas grandes que el,es el oso pardo
Hábitat
Los grizzlies viven en el noroeste de Estados Unidos y Canadá, Península de Kamchatka (Siberia). La mayor población habita en Alaska. En el pasado, la extensión de su territorio llegaba hasta México.
Descripción
Como su nombre indica el oso grizzly tiene un pelaje pardo - grisáceo más oscuro que el de otros osos pardos.
Son normalmente solitarios y pasan el invierno en alguna cueva que reclamen como propia. Sólo se reúnen con otros individuos de su misma especie en la época de cría del salmón, cuando estos peces remontan los ríos para reproducirse y son fáciles de capturar, en especial cuando tratan de superar una cascada. La carne y grasa de estos peces es esencial para formar las reservas necesarias para pasar el invierno. Las hembras paren a las crías en su guarida, y luego las cuidan hasta los dos años de edad. Los machos son territoriales y es común que se produzcan luchas entre ellos. También marcan los árboles con sus garras.Tienen una o dos crías muy rara vez tres y cuidan a los cachorros durante la hibernación
Alimentación
Grizzly a la búsqueda de comida en la tundra norteamericana, en 1959Se alimentan fundamentalmente de materia vegetal (raíces, frutos), insectos, peces, otros pequeños vertebrados y carroña, pero cuando llega el momento son capaces de cazar grandes animales como caballos asilvestrados, ciervos, alces y renos. Son lo suficientemente inteligentes como para elegir el animal más débil y luego de una extensa carrera lo atrapa derribándolo con sus zarpas y lo come vivo o lo mata con una mórdida en distintas partes del cuerpo cómo la cabeza o la columna vertebral.
En algunas zonas, los osos se acercan a los pueblos y ciudades durante la noche, buscando comida en los jardines y cubos de basura. En los parques nacionales (donde suelen robar o mendigar comida a los turistas) se recomienda dejarles la puerta abierta en cabañas, coches y tiendas de campaña, ya que de encontrársela cerrada su curiosidad les llevará a tirarla abajo aunque no tengan intención de atacar a los seres humanos que se protegen tras ella. Comen normalmente tres kilos de comida diaria de pescados.
Varanus komodoensis El dragón de Komodo también llamado monstruo de Komodo, monitor de Komodo y varano de Komodo (Varanus komodoensis) es una especie de reptil de la familia de los varánidos endémico de Indonesia. Es el lagarto de mayor tamaño del mundo, pudiendo llegar a alcanzar una longitud de tres metros y un peso entre 80 y 140 Kg.[1] Habita en diversas islas de Indonesia como la Isla de Komodo.[2] Está emparentado con los mosasaurios, un tipo de reptiles marinos que vivieron hace 136 millones de años y que llegaban a medir hasta 17 metros de longitud.[3] El dragón de Komodo es actualmente una especie amenazada y se encuentra incluido en la Lista Roja de la UICN calificado como especie vulnerable.[4] Hallazgo: Aunque los nativos lo conocían bien y lo llamaban "cocodrilo de tierra" o "varano gigante"[3] y a pesar de su tamaño, era desconocido para la ciencia hasta el año 1910, los científicos supieron de él debido a las noticias llevadas por los pescadores de perlas holandeses Kock y Aldégon al gobernador.[5] El teniente Steyn van Hensbroek logró matar un dragón, tomar una foto y obtuvo piel y restos especímenes. En 1912 fue descrito por el director del Museo de Buitenzorg, Peter A. Ouwens. En 1926 W. Douglas Burden realizó una expedición a Komodo y cumplió el objetivo de obtener varios ejemplares, capturando 27 y examinando 70.[6] Hacia el año 2001 había aproximadamente 6.000 especímenes vivos. Habita 4 pequeñas islas de Indonesia, Komodo (1.700), Rinca (1.300), Gili Motang (100) y Flores (aproximadamente 2.000). Comportamiento: Este animal es un reptil cazador al acecho (carnívoro oportunista) y carroñero que, para matar, no tiene que atrapar a su presa, sino que basta con que la muerda una vez, ya que su saliva tiene enzimas anticoagulantes y hasta 82 tipos diferentes de bacterias que provocan una paralización y una septicemia en su presa, que muere a las pocas horas. Entonces, el dragón de Komodo sólo tiene que seguir el rastro de su presa, y comérsela. Para mayor eficacia de su mordedura, por evolución, los varanos de Komodo han desarrollado una dentadura compuesta por largos dientes curvos que poseen su borde cóncavo posterior ligeramente aserrado, esto y la gran fuerza que cada unos de estos dientes puede ejercer (provocando heridas casi "quirúrgicas" ya que la mordedura total de la mandíbula de un varano de Komodo es relativamente modesta, mientras que la presión de cada uno de sus dientes es muy fuerte) facilita la profunda penetración del mordisco atravesando la piel y gran parte de la musculatura de la presa con lo que contamina rápidamente la sangre de la víctima así como la debilita por la hemorragia. Luego de haber acechado y mordido a su víctima, que por lo general suele tener un tiempo suficiente como para huir gravemente herida hasta cierta distancia, los varanos de Komodo siguen su rastro aprovechando su lengua bífida que -como en el caso de los ofidios- les permite un sentido del olfato direccional (comparable al de una visión estereoscópica); luego al encontrar a la víctima agonizante la devoran. Cuando sus víctimas son grandes éstas son devoradas por varios dragones de Komodo al mismo tiempo; estos reptiles pueden ingerir el cuero, los huesos y hasta las pezuñas de sus presas. Los dragones (o varanos) de Komodo pueden alcanzar una velocidad equiparable a la del trote humano (unos 20km/h) pese a sus patas cortas y cuerpo bastante pesado y macizo, para llegar a "trotar" poseen una excelente capacidad aeróbica ya que el corazón de estos animales en tales circunstancias puede dividirse en solo dos ventrículos (como si fuera el corazón de un ave) lo que le da más eficacia aeróbica, tal eficacia se refuerza al poseer estos animales un dispositivo óseo en su alargado cuello que les permite expandir el ancho de su traquea y así poder inhalar y exhalar con gran eficiencia el aire que respiran. Generalmente se movilizan en grupos de 2 a 10 dragones. Este varano es el mayor superpredador de su hábitat por lo cual (excepto el humano) su mayor rival sería otro dragón de Komodo. Las luchas entre machos puede ser una mera demostración de fuerza, o un combate en serio. Los dos adversarios se levantan sobre sus patas traseras, normalmente aguantándose sobre el otro contrincante, y se arañan, se dan coletazos o se muerden. Los dragones de Komodo no muestran demasiada actividad durante las horas de máximo calor del día, convirtiéndose en auténticos cazadores en las horas crepusculares e incluso a primeras horas de la noche. Se han registrado carreras de corta distancia para atacar a algunas presas que han superado los 20 kilómetros por hora, aunque siempre en pequeñas distancias, utilizando de modo más efectivo el ataque por sorpresa, normalmente junto a fuentes de agua. Los adultos en su hábitat natural se alimentan con cabras, cerdos, jabalíes, ciervos, perros y búfalos, aunque han llegado a matar y a comerse a las personas, en especial a los niños.[7] Los jóvenes se satisfacen con ratas, pájaros, pequeños lagartos e insectos. Dentro del agua, estos reptiles muestran unas excelentes cualidades natatorias, llegando a desplazarse entre islas con extraordinaria facilidad. Recientemente, científicos de la universidad de Melbourne han encontrado un complejo sistema de glándulas productoras de veneno en el cráneo de los dragones de Komodo. El veneno de esta especie provoca una severa pérdida de sangre causada por un agente anticoagulante que posee y provoca un 'shock' en la presa que termina por matarla. Se trata de un compuesto muy similar al de muchas serpientes.[8] Reproducción: Los dragones de Komodo maduran sexualmente entre los 5 y 7 años.[6] El acoplamiento ocurre en primavera. El macho lame la nariz y el cuerpo y rasca el cuello, la espalda y los flancos de la hembra, antes de acoplarse; luego exhibe dos hemipenes, uno de los cuales acopla en la hembra. La hembra pone entre 15 y 35 huevos, cuyo período de incubación varía de 8 a 8,5 meses. Cada huevo pesa en promedio 250 g. Partenogénesis En diciembre de 2006, los científicos británicos descubrieron que las hembras de este saurio, son capaces de reproducirse sin ser fecundadas por un macho, por partenogénesis y hasta ahora los ejemplares así nacidos que han sido observados, son machos.[9] Los expertos, que relatan su investigación en la revista científica británica Nature, han detectado ese proceso de reproducción asexual, conocido como partenogénesis, en dos hembras de esa especie en peligro de extinción que vivían en cautividad en dos zoos británicos aisladas de los machos. 'Flora', que vive en el zoo de Chester (Inglaterra), puso en mayo de 2006 una nidada de 25 huevos, de los que once parecían ser viables, sin que se la hubiera cruzado nunca antes con un macho de esa especie. Tres de los huevos se malograron, pero los otros ocho continuaron desarrollándose con normalidad. El periodo de incubación en esa especie oscila entre siete y nueve meses. Nacieron cinco crías el 25 de enero de 2007.[10] [11] 'Sungai', que vivía en el zoológico de Londres, puso huevos dos años y medio después de su último contacto con un macho y sus crías, que nacieron siete meses y medio después, se encuentran sanas. Los científicos, dirigidos por Phill Watt, de la Universidad de Liverpool, sometieron a "pruebas de paternidad" a la nidada de ambas hembras y descubrieron que el genotipo combinado general de la camada reproducía exactamente el de su progenitora, es decir, que 'Flora' y 'Sungai' eran a la vez "padre" y "madre" de las crías. Según Kevin Buley coautor del artículo "Aunque se sabe que otras especies de lagarto son capaces de fecundarse a sí mismos, ésta es la primera vez que se tiene constancia de ese proceso en un dragón de Komodo".
Suscribirse a:
Entradas (Atom)