miércoles, 17 de octubre de 2007

PELICANO


1. Introducción

En este trabajo, investigamos acerca de los pelícanos, aquellas aves marinas que poseen todas las características usuales de esta clase como el cuerpo cubierto de plumas y en vez de boca con dientes, un pico y además presenta una bolsa en el maxilar inferior y sus patas tienen una membrana interdigital que une sus cuatro dedos.
Los más conocidos e investigados son el pelícano blanco, el pardo y el peruano. Este último tiene una gran importancia económica en el país de quien lleva el nombre, Perú.
Además presentamos una pequeña definición y una reseña del insecticida DDT que en la actualidad afecta en forma negativa a el ambiente incluyendo a los pelícanos, con los que posee una relación semidirecta..

2. Los pelícanos

Como toda ave:
Son vertebradas, poseen el cuerpo cubierto de plumas, la boca la tienen en forma de pico, sin dientes. Su fecundación es interna y se reproducen por huevos que incuban por lo que son ovíparas. Sus extremidades anteriores se encuentran transformadas en alas. Son animales de temperatura constante y con aparato respiratorio pulmonar muy modificado por su adaptación al vuelo, lo que exige una gran ventilación. De cada pulmón dependen cinco sacos aéreos que se extienden entre los distintos órganos y penetran incluso en el interior de algunos huesos, lo que les permite reducir el peso de su cuerpo, que se prolongan en algunos casos al interior de los huesos. Su sistema digestivo tiene algunas variantes por ejemplo su esófago presenta una bolsa, el buche, donde los alimentos permanecen algún tiempo y pasan a la molleja donde son triturados. El sistema circulatorio es de cuatro cámaras como el de los mamíferos y con sangre caliente.
En cuanto a sentidos; el olfato y el oído no parecen tener tanta importancia. Las narices se abren siempre en el pico, y los oídos por medio de simples orificios, sin pabellón externo. La vista en cambio es prefecta y muestra una admirable adaptación telescópica para las diferentes distancias a que pueden encontrarse los objetos.

Armazón para el vuelo
Los esqueletos de las aves constituyen, desde el primero al último de sus huesos, una maravilla natural de ingeniería y estructura destinada al vuelo. Estos esqueletos combinan la ligereza con la fortaleza y en todos sus elementos la forma sigue maravillosamente su función. En la totalidad de las aves que vuelan, el esternón, aunque extremadamente delgado y ligero, lleva una profunda quilla, que le da rigidéz y proporciona una amplia superficie de inserción para los poderosos músculos de vuelo. La mayoría de los huesos del ave son huecos en su interior y algunos de ellos se hallan reforzados, pero conservando su flexibilidad.

Localización:
Los pelícanos están ampliamente distribuidos en la zona trópical y, hasta cierto punto, en la templada. La mayoría se halla en lagos, ciénagas y lagunas costeras, pero en Panamá la única especie que se encuentra regularmente es un ave costera.
Anidan en colonias, a menudo grandes, algunas especies en el suelo; el Pelícano Pardo en arbustos y árboles.
Durante las décadas del 50 y 60 el número de Pelícanos Pardos en Estados Unidos disminuyó debido a la contaminación con pesticidas; el uso de pesticidas persistentes ha disminuido y, por lo tanto el número ha vuelto a aumentar. Sin embargo, el uso de pesticidas en los suelos panameños amenaza con reducir la población de Pelícanos pardos que aún es considerable.

Características:
Son aves nadadoras por lo que tienen los pies palmeados, a diferencia de otras aves, con cuatros dedos unidos con una membrana interdigital similar a la de los patos. Poseen un gran tamaño y tienen un pico provisto de una bolsa que se puede extender de bajo del maxilar inferior y la utilizan como una red para pescar. Además les ayuda a flotar, a guardar aire mientras bucean y absorbe buena parte del choque al caer al agua.
Sus crías salen del cascarón muy atrasadas, ciegas e incapaces de valerse por sí mismas.
Son aves muy sociables y anidan colonias o grupos; el nido está hecho de ramas pequeñas colocadas en el suelo o en árboles donde ponen hasta 4 huevos. Su tiempo de gestación dura de 25 a 28 días y se reproducen una vez al año.
La mayoría las encontramos todo el año volando sobre las aguas cerca de las costas pues prefieren las zonas tropicales y subtropicales. Algunas prefieren las aguas dulce de los ríos calmados y lagunas.
Tienen una vida de aproximadamente 25 años, aunque algunos llegan a la edad de 50 y 52 años.

Alimentación

La alimentación básica de todas estas aves consiste de peces, complementada con otros animalitos que logran atrapar.
Los pelícanos utilizan su enorme pico para capturar peces, pero como no tiene aberturas, cogen un gran buche de agua donde con suerte se encuentra un pez. De inmediato expulsan toda el agua y se tragan su presa, cosa de poder seguir pescando.
La mayoría se lanzan en picado sobre los bancos de peces o los rodean en grupo para capturarlos.
Las crías tienen que ser alimentadas durante largo tiempo por sus padres; en cuanto la madre pelicano engulle los peces, lo lleva en el buche. Cuando llega al nido devuelve este alimento medio deshecho a su bolsa, por medio de extraños movimientos, abriendo el pico lo presenta a sus hijos que lo devoran con avidez. Es extraño ver el espectáculo de un pelicano adulto alimentado asi a sus pollos: uno de ellos con toda la cabeza sepultada en su esófago, mientras los otros esperan su turno. De ahí la leyenda de que el pelícano alimenta con su propio cuerpo a sus crías.

5. Métodos para sobrevivir al invierno
Migración
Los desplazamientos de las aves de sus áreas de cría a las de invernada, está motivada por la escasez de alimento de forma drástica o pausada, unido en la mayoría de ocasiones a una disminución de las temperaturas, hecho que provoca la desaparición de insectos y pequeños invertebrados por el frío, así como la desaparición de semillas, granos y plantas por las nieves, que las ocultan.
Los pelícanos viajan desde el sur de las costas de Norteamérica hasta el Golfo de México y la Laguna Madre buscando un hábitat más cálido, comenzando en los meses de marzo-abril y llegando a su destino en septiembre.
Además hibernan en diferentes partes de los continentes Europa, Asia, África, América y Australia.

Taxonomía y clasificación:
Reino: Animalia (Animal)
Filum: Chordata (Cordados)
Subfilum: Vertebrata (vertebrados)
Clase: Aves
Superorden: Neognathae ( Carenados: aves voladoras)
Orden: Pelecaniformes
Suborden: Pelecani
Familia: Pelecanidae
La familia de los pelícanos está compuesta de más o menos unas diez especies, entre las cuales, las más conocidas son el pelícano blanco, el pardo y el peruano.

Pelícano Blanco o pelícano común – Pelecanus Onocrotalus
Se encuentra en Hungría y países del Sudeste de Europa, en el mediodía de Asia y en el Nordeste de África.

Pelícano Dálmata – Pelecanus Crispus
Pelícano Australiano – Pelecanus Conspicillatus
Este pelícano tiene toda la parte anterior de la cara desnuda y se encuentra solo en Australia aunque viaja en invierno hacia Nueva Guinea, Nueva Zelanda y otras islas del Pacífico.

Pelícano Africano – Pelecanus Rufescens
El pelícano africano tiene el pico color encarnado, es una de las especias más pequeñas de la familia pero es más grande que el ganso.
Se encuentra en las regiones de Arabia y Madagascar de África.

Pelícano Malayo – Pelecanus Philippensis
Pelícano Blanco Americano – Pelecanus eruthrorhynchus
El Pelícano Blanco se cría al norte de los Estados Unidos y en el Canadá. En invierno vuela a los estados costales del Golfo de Méjico y la Florida. Durante esta época algunos miembros de esta especie continúan la travesía llegando hasta América Central donde se les han visto en Costa Rica y Nicaragua. En Panamá se le vio, un par de pelícanos en el año 1984, en la costa de Herrera cerca de Chitré y también en un área cercana de Los Santos.
Por lo general vuelan sobre tierra pero también hay datos de visitantes a las islas del Caribe. Una pequeña colonia reside todo el año en las costas de Texas.
Estos pelícanos viven en los lagos de agua dulce. En la Florida y en Texas también los encontramos en los esteros de agua salubre.
Ambos sexos tienen la misma apariencia. Los machos, peso promedio de 7 Kg. alcanzando los 13 Kg., son un poco más grandes que las hembras. Esta diferencia no es lo suficiente para poder distinguirlos a simple vista.
El único rasgo característico de esta especie es una cresta cornea que le crece en la parte superior del pico. Esta cresta se les desarrolla tanto a las hembras como a los machos, permaneciendo durante la temporada de cría.

Pelícano Pardo – Pelecanus fuscus
El Pelícano Pardo lo encontramos en las costas de América. En el Atlántico habita desde Nueva York hasta la desembocadura del Amazonas, habiendo sido documentado en Nueva Escocia al norte, y Río de Janeiro al sur. También se ve en todas las islas del Caribe. En el Pacífico se ubica desde la isla de Vancouver hasta el sur de Ecuador. Una variedad es endémica de las Islas Galápagos. En Panamá se encuentra en la Bahía de Panamá y alrededor del archipiélago de Las Perlas; pero la única colonia conocida en Panamá occidental es la de la Isla Barca Quebrada frente a la isla de Coiba. La Colonia más grande se haya al sur de la Isla de Taboga. Se les observa con frecuencia cruzando el istmo a lo largo del Canal, de vez en cuando por otras partes.
El pelícano pardo es un ave marina de gran tamaño de color marrón grisáceo; su cabeza y cuello son de color blanco, sus ojos amarillos y las patas negras. Los juveniles también son de color marrón grisáceo, pero tienen el vientre blanco y no tienen la cabeza ni el cuello blancos. Los polluelos son blancos.
Ambos sexos tienen la misma apariencia. Los machos son un poco más grandes que las hembras, pero no lo suficiente para poder distinguirlos a simple vista.
Entre sus costumbres tenemos que lleva la cabeza encogida hacia atrás, de modo que el pico reposa en el cuello, tanto al posarse como al volar. El vuelo característico es de pocos aletazos intercalados con planeos.
Estos pelícanos son muy sociables, hay veces que demasiado. Y aunque parecen medios tontos, son muy inteligentes, hay veces que también demasiado. Los turistas lo adoran pues en realidad son muy mansos y dóciles, pero muy inquisitivos y persistentes. Una vez que encuentran una invitación de gratis, retornan al lugar de los hechos, con toda la familia, hasta que desesperan.
Esta especie es muy susceptible a la deterioración del medio ambiente, pues a mediados del siglo XX, su población sufrió graves pérdidas producto de los insecticidas. Actualmente se encuentra en la lista de especies amenazadas de peligro de extinción para lograr protegerlos de capturas y de la destrucción de sus áreas de anidaje. También se conoce de muertes de pelícanos por intoxicación con pesticidas en el agua y por enredarse en las redes de pesca.

Pelícano Peruano – Pelecanus Thagus
El Pelícano Peruano es natural de las corrientes de Humboldt. Lo encontramos en la costa del Pacífico de Sur América, en Chile y Perú.
Entre las diferencias más notables podemos mencionar que el Pelícano Peruano es un ave mucho más grande y presenta caránculas en al piel facial.
Se alimenta de peces igual que todos los pelícanos, principalmente de anchovetas que abundan en las aguas frías donde este pelícano habita.
Junto con el guanay, son aves productoras del famoso guano del Perú. Durante la segunda mitad del siglo pasado la explotación de las guaneras del Perú se hacía de un modo tan intensivo que se llegó a temer su completo agotamiento. La venta del guano era la fuente principal de ingresos con el que Perú atendía a las cargas del Estado.
El peor enemigo natural de estas aves son las fluctuaciones en la temperatura del mar, tales como la corriente del Niño y la Niña. Estas oscilaciones causan que las anchovetas cambien su curso y los pelícanos, al igual que las otras aves marinas, no encuentren alimentación. La marea roja es otra amenaza ya que mata a las anchovetas.

3. El DDT

Los productos químicos entran en la amplia denominación de pesticidas y estos se clasifican según su función como insecticidas, herbicidas y fungicidas, que son de gran importancia para el hombre y su ecología.
Los insecticidas muy clorados han sido los predominantes desde un punto de vista histórico y el ejemplo clásico y más importante es el DDT o 2,2-di(p-clorofenil)-1,1,1-tricloroetano que se obtiene por condensación del clorobenceno con el cloral (tricloroacetaldehído) en presencia de ácido sulfúrico.
El DDT es un insecticida persistente, es decir, estable frente a las fuerzas destructivas del medio ambiente y se mantiene durante años, no solo en los suelos y en las aguas sino también en los vegetales y animales.
Aunque fue preparado por primera vez en 1874, sus propiedades insecticidas no se conocieron hasta 1942. Durante la segunda guerra mundial se empleo como polvo para prevenir la difusión del tifus y como larvicida para convertir a los pantanos en zonas habitables. Desde entonces, se usó ampliamente como insecticida en agricultura y en pulverizadores para el hogar.
Se ha utilizado para controlar diferentes plagas, entre ellas:
El mosquito anofeles que contagia la malaria (enfermedad). Se rocía el insecticida en el interior de la casa para que el mosquito muera o se vaya.
Ácaros frutales: ataca la vegetación. Actualmente existe un problema por abundancia de ácaros pues se han vuelto inmunes al DDT.

¿Se debe o no usar el DDT?
Existen en el mundo, países a favor del DDT y en contra, ya que el DDT es un producto químico tóxico persistente en el medio y bioacumulativo (se acumulan en los tejidos de organismos vivos).
Los que se encuentran a favor alegan:
El beneficio económico ya que las otras alternativas recomendables como el insecticida piretroides, es cuatro veces más caro y menos efectivo
Erradicó de Europa y América del Norte, el mosquito anofeles que contagia la malaria
También se alega que los efectos tóxicos son relevantes ante el riesgo de adquirir la enfermedad.
Los que están en contra alegan su repercusión en el ambiente:
Ya no hay cóndor de California, ni halcón peregrino, ni cientos de aves que poblan los bosques de Estados Unidos
Pelícanos que habitaban en las costas de Estados Unidos y el N.O. de México, han sido exterminados
Pérdidas en las cosechas de cítricos y uvas de California
Hectáreas de terreno utilizadas para el ganado se encuentran contaminadas con el insecticida

Se descubrió que su metabolito DDE (diclorofenildicloroetileno), que persiste en el medioambiente; puede dañar a algunas especies, incluido el hombre. La toxicidad por contacto dérmico es pequeña, y la toxicidad oral depende de varios factores, entre ellos la composición de la dieta. Se han informado casos de intoxicación por vía inhalatoria, pero en general atribuida a la mezcla con otros productos químicos. La exposición crónica puede producir mareos, parestesias, cefaleas, o cambios en la función hepática, pero que aparecen con poca frecuencia. Pero se concluye que los efectos toxicológicos de la exposición al DDT en los seres humanos parecen ser poco importantes.

Nuevas alternativas
Para el futuro se espera encontrar mejores alternativas a la problemática de los insecticidas, con relación a esto se investiga acerca del control de insectos obteniéndose progresos en las áreas de atrayentes sexuales y de la esterilización de insectos que hacen que la reproducción no sea fecunda.

4. Relación entre el DDT y los pelícanos

El DDT que si bien ha permitido aumentar la productividad agrícola y el control de insectos transmisores de enfermedades, se ha ido acumulando en los tejidos de los pelícanos. Estos lo obtuvieron pues los peces, que conforman su dieta principal, fueron afectados por el DDT que se encuentra disuelto en el agua. Esta acumulación causa que la cáscara de los huevos de sus crías se formen delgadas y se rompan fácilmente cuando un padre los está incubando. Como resultado, durante la época de cría algunas colonias tienen problemas para criar sólo un polluelo.
Hasta 1970 las únicas poblaciones viables de pelícanos (sanos)de Norteamérica estaban en la Florida. Debido a esta disminución y otras amenazas potenciales, el Pelícano pardo entró en la lista de especies en peligro en todo el territorio de los Estados Unidos, el 13 de octubre de 1970, y en el exterior, el 2 de junio de 1970. En 1972 se prohibió el uso de DDT en los Estados Unidos y por tanto, los niveles de residuo ambiental de estos compuestos han disminuido constantemente en casi todas las áreas. Esto también ha favorecido a un aumento en el grosor de la cáscara de los huevos y, a su vez, en el éxito reproductor de los Pelícanos Pardos.

5. Conclusión

Estas singulares aves, que tienen una representación en cada continente excepto en la Antártica, corren peligro de extinción por motivos como intoxicación con pesticidas en el agua y por enredarse en las redes de pesca.
El uso de insecticidas, como el DDT, afecta su tejido en le cual se acumula y produce que la cáscara del huevo se adelgace y cuando sus padres lo van a incubar, sin querer lo rompen. Y por esto ha disminuido la población de pelícanos.
El uso del DDT se debe a las plagas que existen y su bajo precio en el mercado; y una buena recomendación es la limpieza pues así se pueden evitar algunas plagas evitando que se críen.
Para el futuro se espera encontrar mejores alternativas a la problemática de los insecticidas, con relación a esto se investiga acerca del control de insectos obteniéndose progresos en las áreas de atrayentes sexuales y de la esterilización de insectos que hacen que la reproducción no sea fecunda.

6. Bibliografía

TLD. Pelícano. 17/11/02. Internet Disponible en: http://www.tld.net/users/fconserv/pel%C3%ADcano%20pardo.htm
Damisela. Pelícano. 13/11/02. Internet. Disponible en: http://www.damisela.com/zoo/ave/
Zoovalencia. Pelícano. 17/11/02. Internet. Disponible en: http://www.zoovalencia.com/avesp.htm
Pelícano. 17/11/02. Internet. Disponible en: http://lectura.ilce.edu.mx:3000/sites/ciencia/volumen2/ciencia3/063/htm/sec_21.html
Aragonesasi. Pelícano. 17/11/02. Internet. Disponible en: http://www.aragonesasi.com/natural/fauna/aves.htm
Pelícano. 17/11/02. Internet. Disponible en: http://piojo69.tripod.com/clasif.htm
Encarta. Pelícano. 14/11/02. Internet. Disponible en: http://encarta.msn.com/encnet/refpages/RefArticle.aspx?refid=761556716
DDT. 17/11/02. Internet. Disponible en: http://mx.geocities.com/kechitos/ecologia.html
DDT. 17/11/02. Internet. Disponible en: http://mitosyfraudes.8k.com/articulos/RociarDDT.html
Ambientico. DDT. 17/11/02. Internet. Disponible en: http://www.ambientico.una.ac.cr/gudynas106.htm
CAI. DDT. 17/11/02. Internet. Disponible en: http://www.cai.org.ar/medioambiente/ inse-1.jpg
Saludpublica. DDT. 17/11/02. Internet. Disponible en: http://www.saludpublica.com/ampl/ampl08/ago021.htm
Accioncatolica. DDT. 17/11/02. Internet. Disponible en: http://www.accioncatolica.com/docum/docum62.htm
Masmar. DDT Pelícano. 17/11/02. Internet. Disponible en: http://www.masmar.com/articulos/art/62,233,4.html
Audubon. DDT Pelícano. 17/11/02. Internet. Disponible en: http://www.audubon.org/local/latin/bulletin5/featuredesp.html
Siti. DDT Pelícano. 17/11/02. Internet. Disponible en: http://www.siti.com.mx/musave.dir/htm.dir/causas.htm
Internatura. Migración pelícanos. 18/11/02. Internet. Disponible en: http://www.internatura.uji.es/estudios/migracio.html
John A. Gwynne y Roberts S. Ridgely. Guía de las Aves de Panamá. (Colombia: Carvajal, 1993) 43-44
Roger Tory Peterson. Las Aves. (D.F.: Ofset Multicolor, 1964) 46,47,67.
Elena Marco y Manuel Mongini. World encyclopedia of animals. (New York: Greenwich House, 1984) 177-178
Cabrera; Ángel, Lozano; Luis, Maluquer; Joaquín. Historia Natural: Zoología (vertebrados). (Barcelona; de librería y Ediciones, 1976) 262-264

EL PELÍCANO BLANCO AMERICANO (PELECANUS ERYTHRORHYNCHUS) EN COLOMBIA, CON COMENTARIOS SOBRE LOS EFECTOS DE LOS HURACANES EN EL CARIBE
The American White Pelican (Pelecanus erythrorhynchus) in Colombia, with comments on the effects of Caribbean hurricanes
FELIPE A. ESTELA
Asociación para el Estudio y Conservación de las Aves Acuáticas en Colombia - Calidris. Carrera 24 F Oeste # 3-25, Cali. Colombia. felipe@calidris.org.co
JOHN DOUGLAS SILVA
North Harris Montgomery Community College. 4545 South Panther Creek, Forest View Apartments, The Woodlands, Texas. seferinos@yahoo.com.mx.
LUIS FERNANDO CASTILLO
Asociación para el Estudio y Conservación de las Aves Acuáticas en Colombia - Calidris. Carrera 24F Oeste # 3-25, Cali, Colombia. calidris@calidris.org.co
RESUMEN
Presentamos un registro fotográfico del Pelicano Blanco Americano (Pelecanus erythrorhynchus) en un manglar de la isla de San Andrés, en el Caribe colombiano, con lo cual se confirma la presencia de esta especie en Colombia. Adicionalmente discutimos el posible efecto de los huracanes del Caribe en la dispersión de esta especie y los efectos que estas catástrofes naturales pueden tener en la conservación de la avifauna del Archipiélago de San Andrés y Providencia.
Palabras clave. Pelecanus erythrorhynchus, San Andrés, Huracanes, Conservación, Amenazas naturales.
ABSTRACT
We present a photographic record of the American White Pelican Pelecanus erythrorhynchus in a mangrove of San Andrés Island, Colombian Caribbean. This is the evidence to confirm this species in Colombia. Additionally, we discuss the possible effect of Caribbean hurricanes in this species’ dispersion, and the effect that this kind of natural catastrophes could have in the conservation of San Andrés and Providencia Archipelago’s avifauna.
Key words. Pelecanus erythrorhynchus, San Andrés, Hurricanes, Conservation, Natural Threats.
Caldasia 27(2):271-275. 2005
www.unal.edu.co/icn/publicaciones/caldasia.htm
INTRODUCCIÓN
El Pelicano Blanco Americano (Pelecanus erythrorhynchos Gmelin 1789) se distribuye en la planicie central de Norte América en Canadá y los Estados Unidos. Sus poblaciones migran, con excepción de las más tropicales en Texas, a las costas del golfo de México, las islas del Caribe y ambas costas de Centro América (Evans & Knopf 1993). Es un
El Pelicano Blanco Americano en Colombia
272
pelícano que utiliza diferentes hábitats según la época del año; se reproduce colonialmente en islas en humedales interiores entre mayo y julio, contrario a la mayoría de las otras especies de pelícanos americanos que lo hacen en ambientes costeros, aunque en época de migración (septiembre - abril) si se encuentra en zonas costeras (Evans & Knopf 1993).
La migración de este pelicano se concentra en Centro América y el Caribe. Es común en los ambientes costeros de México y en toda la península de Yucatán incluyendo a Guatemala y Belice (Howell & Webb 1995). En los países centroamericanos más al sur es poco frecuente; se tienen registros en Nicaragua y El Salvador (Stotz et al. 1996), Costa Rica (Stiles & Skutch 1989) y Panamá (Ridgely & Gwyne 1993). Se encuentra de forma casual y migratoria en las islas del Caribe y es un residente muy raro en Cuba y Puerto Rico (Raffaele et al. 1998).
San Andrés es la principal isla de un archipiélago colombiano ubicado en el sur occidente del Caribe a 180 km frente a las costas de Nicaragua y a 400 km al sur de Jamaica (Parsons 1985). Adicionalmente el archipiélago lo conforman las islas de Providencia y Santa Catalina y un grupo de diez cayos y atolones coralinos dispersos en casi 1000 km2. En el archipiélago se han registrado 157 especies de aves, de las cuales 33 son residentes (McNish 2003). Por su ubicación geográfica es un paso importante de especies migratorias hacía Centro América, de ahí que se hayan registrado más de 100 especies de este tipo (ver Hilty & Brown 1986, McNish 2003). Es probablemente el territorio colombiano con mayor cantidad de aves migratorias, algunas de las cuales no se han registrado en la parte continental, como la Reinita Gusanera (Helmitheros vermivorus) y la Reinita de Swainson (Limnothlypis swainsoni).
El Pelicano Blanco Americano se encuentra reseñado en la revisión más completa sobre la avifauna del Archipiélago (McNish 2003), pero sin especificar fechas y localidad de los registros. En esta nota presentamos como evidencia un registro fotográfico de la especie en un área de manglar de la Isla y comentamos la posible explicación de su presencia discutiendo algunos aspectos de la conservación de la avifauna del archipiélago ante la eventualidad de catástrofes naturales.
Registro en San Andrés
En agosto de 2000 FAE y LFC realizamos a nombre de la Asociación Calidris un curso sobre aves acuáticas en San Andrés, dirigido a personal de la Corporación Autónoma de San Andrés y Providencia (CORALINA) y otras entidades educativas y ambientales locales. Durante el curso proyectamos una diapositiva en la que aparecen el Pelicano Pardo (Pelecanus occidentalis) y el Pelicano Blanco Americano, donde explicamos que el pardo esta ampliamente distribuido en ambas costas de Colombia, mientras que el blanco no había sido registrado en Colombia. Inmediatamente los asistentes al curso expresaron que en San Andrés esa especie se observaba eventualmente y relacionaron su presencia con el paso de huracanes, no directamente sobre la isla pero si en zonas cercanas del Caribe. Además plantearon que durante la época de tormentas relacionadas con los huracanes siempre se observaban muchas otras especies extrañas en la Isla y por lo general de aves marinas.
Al día siguiente JDS presentó a todo el grupo una fotografía que comprobaba la presencia del pelicano en la isla (Fig. 1), la cual fue tomada el 22 de febrero de 1997 en el sitio conocido como Laguna Interna al oriente de la isla; un anegamiento temporal ubicado entre bahía Hooker y bahía Honda, siendo esta una zona con amplia cobertura de manglar. La fotografía fue tomada durante una salida de campo del programa de recuperación del humedal de bahía Hooker-Honda, y en ella aparecen tres pelicanos blancos, los cuales permanecieron en el mismo lugar por lo menos una semana.
Estela et al.
273
Otros registros
Existen observaciones de este pelicano en otros sitios del Archipiélago como Johny Cay y Providencia, pero sin precisar fechas y detalles (T. McNish com. pers). En octubre de 1997 en la ciénaga del Jobo, municipio de Calamar, Bolívar, en la zona de inundación del canal del Dique, Sergio Córdoba observó a mucha distancia un pelicano totalmente blanco y con pico amarillo, que identificó como muy posiblemente Pelecanus erythrorhynchos (S. Córdoba com. pers). Recientemente Rangel et al. (2004) incluyen a este pelicano en el listado de aves registradas en el Pacifico colombiano a partir de información extractada de Salaman et al (2001), quienes a su vez incluyeron esta especie para el Pacifico por supuestos registros visuales de P. Salaman en bahía Solano (O. Rangel com. pers).
La presencia del Pelicano Blanco Americano en el archipiélago de San Andrés y áreas costeras del norte de Sur América puede ser explicada por su dispersión natural en época de migración, pero es evidente que en San Andrés no migra una población estable. Puede tratarse más bien de grupos pequeños de individuos que ocasionalmente visitan la isla, tal como sucede en las costas de los países centroamericanos cercanos (Nicaragua, Costa Rica y Panamá). Los registros de presencia de esta especie en San Andrés y áreas costeras también es posible que se deba a fenómenos naturales y temporales como los huracanes, que ocasionan una mayor dispersión de sus poblaciones.
Los fenómenos climáticos alteran la distribución de las aves marinas. Los huracanes son eventos temporales muy fuertes, que afectan la distribución de las poblaciones y sus rutas migratorias sufren cambios a corto plazo (Wiley & Wunderle 1993). Estos efectos en poblaciones de aves han sido ampliamente documentados en el Caribe (p. ej. Wunderle 1995). El registro del Pelicano Blanco Americano hecho en febrero de 1997, fuera de la temporada regular de huracanes, que es entre los meses de junio y noviembre, pudo deberse a los
Figura 1. Grupo de tres pelícanos blancos americanos (Pelecanus erythrorhynchos) en la Laguna Interna, Bahía Hooker, San Andrés.
El Pelicano Blanco Americano en Colombia
274
huracanes del año anterior. Durante el año 1996 se presentaron trece huracanes en todo el Caribe, pero solo seis de ellos ocurrieron después de septiembre que es cuando se presenta la migración de la mayoría de especies neárticas. El huracán Marco fue el último huracán del año 1996, el cual pasó entre San Andrés y Jamaica, para luego tomar rumbo hacía las costas de Honduras y la península de Yucatán (NOAA s. f.). Es posible que Marco haya ocasionado algunas alteraciones en las poblaciones del Pelicano Blanco presentes en las costas cercanas a Yucatán, desplazando individuos y grupos hacía el sur.
Rosselli & Estela (2002) plantearon que los huracanes pueden ser una forma de amenaza para las poblaciones del Vireo de San Andrés (Vireo caribaeus), especie endémica de la isla y en estado crítico de conservación. Esto es aplicable a otras especies que se reproducen en estas islas como la Paloma Coroniblanca (Columba leucocephala), la Paloma Caribeña (Leptotila jamaicensis) o el Oriol Jamaiquino (Icterus leucopteryx). Igualmente pueden ser una amenaza muy significativa para las pequeñas colonias de reproducción de aves marinas que se encuentran en los cayos del archipiélago, como las del Gaviotín Sombrío (Sterna fuscata), la Tiñosa Común (Anous stolidus) y el Piquero Café (Sula leucogaster) en Serrana, Serranilla y Roncador (Chiriví-Gallego 1988). La avifauna terrestre de las islas San Andrés y Providencia tienen serios problemas de conservación debido a actividades humanas, como el aumento de las áreas urbanizadas y de las zonas de cultivos que han ocasionado la disminución y alteración de sus ecosistemas naturales de manglar y bosques secos. Un escenario distinto se presenta para las aves marinas, muchas de las cuales llegan a territorios colombianos durante sus migraciones o dispersiones naturales o por fenómenos climatológicos como el caso tratado en esta nota. Es posible que por cuenta de un huracán quede una nueva especie claramente registrada para la avifauna colombiana, pero es más probable que estos fenómenos naturales puedan afectar poblaciones reproductivas pequeñas muy importantes tanto de aves marinas en los cayos, como de aves terrestres en San Andrés y Providencia; hecho que no ha sido tenido en cuenta dentro de las amenazas listadas para las aves del país (ver Renjifo et al. 2002).
AGRADECIMIENTOS
La presencia de FAE y LFC en San Andrés fue posible por el apoyo económico de CORALINA y al interés de J. Lasso, E. Taylor y M. I. Gómez, de igual forma queremos agradecer la hospitalidad del personal de las entidades ambientales de la isla. Las actividades de investigación de JDS se desarrollaron en el marco del Plan de Recuperación de la Bahía Hooker y Honda realizadas por Gómez-Patiño-Gómez LTDA y financiadas por la Gobernación de San Andrés, Providencia y Santa Catalina. Agradecemos a S. Córdoba, T. McNish y O. Rangel por la información compartida. Mateo López, Sergio Córdoba, Diego Giraldo y dos revisores anónimos corrigieron el borrador de esta nota.
LITERATURA CITADA
CHIRIVÍ-GALLEGO, H. 1988. Fauna tetrápoda y algunos aspectos ecológicos del archipiélago de San Andrés y Providencia, Colombia. Trianea (Act. Cient. Tecn. INDERENA) 2: 277-337.
EVANS, R. M. & F. L. KNOPF. 1993. American White Pelican (Pelecanus erythrorhynchos). En: The Birds of North America, No. 57. Poole, A. & F. Gill, (Eds.). The Academy of Natural Sciences, and The American Ornithologists’ Union, Washington, D.C.
HILTY, S. L. & W. L. BROWN. 1986. A guide to the birds of Colombia. Princeton University Press.
Estela et al.
275
HOWELL, S. N. G. & S. WEBB. 1995. A guide to the birds of México and northern Central America. Oxford Press.
MCNISH, T. 2003. Lista de chequeo de la fauna terrestre del archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina. M&B Producciones y Servicios Ltda. Bogotá.
NOAA. http://www.nhc.noaa.gov/1996.html
PARSONS, J. J. 1985. San Andrés y Providencia, una geografía histórica de las islas colombianas del Caribe. El Ancora Editores. Bogotá.
RAFFAELE, H., J. WILEY, O. GARRIDO, A. KEITH & J. RAFFAELE. 1998. A guide to the birds of the West Indies. Princeton University Press.
RANGEL-CH., J.O., A. GARZÓN-C & P. CAICEDO. 2004. Catálogo de Aves en el Chocó Biogeográfico. En: J. O. Rangel-Ch (Ed.). Colombia, Diversidad Biótica IV, El Chocó biogeográfico / Costa Pacífica. Instituto de Ciencias Naturales, Universidad Nacional de Colombia, Bogotá.
RENJIFO, L. M., A. M. FRANCO-MAYA, J. D. AMAYA-ESPINEL, G. H. KATTAN & B. LÓPEZ-LANÚS (Eds.). 2002. Libro Rojo de Aves de Colombia. Serie Libros Rojos de Especies Amenazadas de Colombia. Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt y Ministerio de Medio Ambiente. Bogotá, Colombia.
RIDGELY, R. S. & J. A. JR. GWYNE. 1989. A guide to the birds of Panamá, with Costa Rica, Nicaragua and Honduras. Princeton University Press.
ROSSELLI, A. & F. A. ESTELA. 2002. Vireo caribaeus. Pp: 367-370. En: Renjifo, L. M., A. M. Franco-Maya, J. D. Amaya-Espinel, G. H. Kattan & B. López-Lanús (Eds.). Libro Rojo de Aves de Colombia. Serie Libros Rojos de Especies Amenazadas de Colombia. Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt y Ministerio de Medio Ambiente. Bogotá, Colombia.
SALAMAN, P.G. W., T. CUADROS, J. G. JARAMILLO & W. H. WEBER. 2001. Lista de Chequeo de las Aves de Colombia. Sociedad Antioqueña de Ornitología. Medellín, Colombia.
STILES, F. G. & A. F. SKUTCH. 1989. A guide to the birds of Costa Rica. Ithaca: Cornell University Press.
STOTZ, D. F., J. W. FITZPATRICK, T. A. PARKER III & D. K. MOSKOVITZ. 1996. Neotropical Birds, ecology and conservation. University of Chicago Press.
WILEY, T. R. & J. M. WUNDERLE. 1993. The effects of hurricanes on birds, with special reference to Carribbean island. Bird Conservation International 3: 319-349
WUNDERLE, J. M., JR. 1995. Responses of birds populations in a puerto rican forest to hurricane Hugo: the first 18 months. Condor 97: 879-896.
Recibido: 27/04/2005
Aceptado: 29/08/2005